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martes, 20 de marzo de 2018

El Poeta Fernando González-Urizar

"Soy el desaraigado que azota el viento solo,
amargo y solitario ramo de luz marchita,
aromo en los suburbios de mayo desolado,
domingo en los escaños de luna de provincia.
Me envuelven tristes humos, enredaderas pródigas,
pájaros mortecinos, cales desvanecidas,
y tengo sed de un agua feroz de altos augurios,
flor de la nieve pura, urdimbre cristalina.
Nostalgia porque tuve, desvelo porque sueño,
canción porque soy mudo, temblor porque soy fuerte,
a nadie doy mis llaves, con todos voy y vengo.
Irremediable herrumbre de ser, en que apresuro
las bodas sigilosas en un recodo súbito
con la dulce doncella cautiva de la muerte."
Quien así se autorretrata nació en Bulnes, pueblo cercano a Chillán, un día 30 de mayo de 1922, hijo de Antonio Faustino Gonzáles Púcher, natural de Madrid y de Francisca Urízar Areitio, orunda de Zaldívar, en las provincias vascongadas. Fui el menor de cinco hijos, el pez más chico de la casa, al decir de mi madre. Componían la familia, además de mis padres, mis hermanos faustino de los reyes, jesús Alberto, Fermina del Carmen y Juan Cecilio Gonzáles-Urízar. Y nadie más ¿abuelos, tíos, sobrinos, parientes? Todos en España. Desconocidos entonces, ahora y quizá, para siempre jamás.
"Bulnes, allá en el sur,
palas, tizones, agrias naranjas,
zaguán azul y polvareda..."

domingo, 18 de marzo de 2018

Gladiolos Junto Al Mar... De Oscar Hahn

GLADIOLOS JUNTO AL MAR

Gladiolos rojos de sangrantes plumas,
lenguas del campo, llamas olorosas,
de las aguas azules, amorosas,
cartas os llegan, pálidas espumas.

Flotan sobre las alas de las brumas
epístolas de polen numerosas,
donde a las aguas piden por esposas
gladiolos rojos de sangrantes plumas.

Movidas son las olas por el viento
y el pie de los gladiolos van besando,
al son de un suave y blando movimiento.

Y en cada dulce flor de sangre inerte
la muerte va con piel de sal entrando,
y entrando van las flores en la muerte.

OSCAR HAHN

lunes, 12 de marzo de 2018

La Utilidad De Las Gobernaciones Provinciales

Convengamos un punto básico: las gobernaciones provinciales son cargos fundamentalmente de representación y coordinación con una muy escasa - o nula - capacidad de gestión.

Dentro de la estructura del Estado, existe el gobierno nacional, el gobierno regional y el gobierno comunal, cada una con una figura mandante y un cuerpo colegiado, todos elegidos por el voto popular. En ese marco, no calza la figura de la Gobernación como tal, es un apéndice extraño y singular, sin atribuciones ni recursos, amén de que el cargo es designado por el Presidente de turno, es decir, fuera de la esfera democrática.

Sin recursos, elemento fundamental para tener una cuota de poder, un gobernador solo cumple funciones de coordinación de los servicios públicos frente a coyunturas supraprovinciales como, por ejemplo, emergencias por inundaciones o eventos así.

Sin embargo, es - curiosamente - un cargo muy apetecido. Es que, sin duda, representar al Presidente de la República es un alto honor que pocas personas pueden conseguir.

Pero la mayor importancia está en que el cargo ES trampolín para desafíos mayores. La exposición pública suele ser alta y dependiendo de si se hace una buen gestión, los gobernadores habitualmente aspiran después a cargos de representación popular. Ese cargo es una suerte de laboratorio en vivo donde se ensaya un futuro postulante, en que la capacidad personal de cada uno puede causar más o menos luces, más allá de las limitadas funciones.

La provincia de Bio Bío es el mejor ejemplo. Desde 1990 a la fecha, todos los gobernadores han postulado a alcaldes, diputados o concejales. Julio Stark, Juan Carlos Coronata, Esteban Krause, Myriam Quezada y Carolina Ríos se han postulado a algún cargo. ¿La excepción? Sí, siempre hay excepciones: Renato Paredes.

De ahí su importancia. De ahí el interés que despierta la persona que será nominada. De ahí la presión de los partidos oficialistas de turno para incluir a uno de sus cercanos. De ahí que llevemos una semana en la controversia por el nombre del gobernador de Biobío, aunque su cargo sea meramente decorativo.

Juvenal Rivera

martes, 6 de marzo de 2018

Coronel - Conversación con Miguel Parra Sarzoza "Parrita"

El Dr. Perdo Neira Milchio plantea una bella entrevista a "Parrita" (Miguel Parra Sarzoza) histórico dirigente del Club Deportivo y Social Leandro Moreno de la comuna de Coronel. Nos cuenta su vida y su vinculación con el fútbol amateur, su compromiso con los jóvenes y su empeño por mantener, a pesar de las circunstancias, un espiritu de trabajo colectivo entorno al deporte de barrio.

miércoles, 21 de febrero de 2018

1492 - Conquest Of Paradise

Cristofolo Colombo zarpa hacia la mar océano en busca de fama, gloria y riquezas. América mágica y desconocida en el imaginario europeo. La conquista del paraiso en los fascinantes acordes de Vangelis.

jueves, 15 de febrero de 2018

Fuerte de Purén... Literalmente Botado en el Suelo

Los restos de un antiguo español Fuerte de San Carlos de Purén, ubicado unos 14 kilómetros al sur de Los Ángeles por la Ruta 5 Sur, fue levantado en 1724 por el gobernador Gabriel Cano.
Tuvo al menos dos ubicaciones reconocidas, primero en la margen norte y luego en la margen sur del Bio Bío, las actuales ruinas, corresponden a su último sitio de emplazamiento. Trasladado nuevamente a la ribera norte del Bio Bío, por orden de Ambrosio O’higgins, con el título de San Carlos de Purén, teniendo una maravillosa vista del río y su entorno.
La construcción de este fuerte se inició en mayo de 1776, culminando en marzo de 1777. Refaccionado en 1798 y 1816, existen distintos planos de este particular emplazamiento (1779, 1793 y 1855), donde se reproducen distintos cambios en el diseño de su planta. Aunque fue abandonada luego de las guerras de independencia, se la usó ocasionalmente hasta mediados del siglo XIX.
Entre los años de 1975 y 1977, se realizaron trabajos de reconstrucción en los muros exteriores que dan al foso; sin embargo, la técnica usada en el canteo de las piedras no correspondería a la del siglo XVIII. De igual manera otras labores interiores, como el relleno de los baluartes, también contribuyeron a la alteración del sitio.
A mediados de la década de 1970, el sitio y ruinas del fuerte San Carlos de Purén fueron declarados Monumento Histórico por Decreto del Ministerio de Educación Nº 630 del 31 de julio de 1975.
Hoy quedan sólo las bases de los muros perimetrales. en muy mal estado de conservación. Su propietario dispuso a la venta el terreno sobre el cual se emplazan los cimientos históricos de el fuerte.

Aunque durante muchos años, se han realizado tratativas que involucran levantar el turismo histórico de la zona, el tiempo sigue dejando que se deterioren estas ruinas, que actualmente solo tienen un valor histórico en nuestra memoria.
Dirección: Inés de Suarez S/N. Pueblo de San Carlos 15 kms al Sur de Los Ángeles.
Propietario: Ricardo Elfeld Winkler
Año Construcción: 1786






jueves, 8 de febrero de 2018

Una Idea Sobre Los Poemas de Roberto Bolaño

Hace un par de años leí afanosamente una crítica literaria de un amante empedernido de la poesía de Roque Dalton, un tal Justiniano. De esa crítica me quedó impregnada la frase: BENDITOS LOS POETAS QUE EN DOS LÍNEAS SON CAPACES DE DAR FORMA Y VIDA A LA PASIÓN.

Lo cierto es que esa bendición la carecen los cuentistas y novelistas. Pero se que sus incursiones en la poesía es muchas veces solo un desahogo, un ensayo... un tal vez... un quizá. O en el respeto de su espíritu narrador... su poesía no es más que un bodrio latente siempre vivo.

Otras veces, su poesía es de buen corte, fino y desarrollado... otras pocas veces su poesía es Su Poesía... y el lector la aprecia porque ha desarrollado con el tiempo un sentimiento de cariño con el autor... ese sentir que a veces toma forma de respeto y honor por quien se sabe escribe por amor.

Eso me pasa con los poemas de Bolaño. Si no conociera su historia y su obra, gentileza del tiempo que perfecciona ese cariño... la poesía de Bolaño no sería más que un buen collage de imagenes, frases del momento, palabras que afloraron por algún fortuito ejercicio de instantaneidad.

Pero uno lee y lo hace con cariño.

Fernando

Extraño maniquí

a Jorge Pimentel
Extraño maniquí de una tienda del Metro, qué manera de observarme
y presentirme más allá de todo puente
mirando el océano o un lago enorme
como si de él esperara aventura y amor
Y puede un grito de muchacha en plena noche
convencerme de la utilidad de mi rostro
o se velan los instantes, placas de cobre al rojo vivo
la memoria del amor negándose tres veces
en aras de otra especie de amor
Y así nos endurecemos sin abandonar la pajarera
desvalorizándonos
o bien volvemos a una casa pequeñísima
donde nos espera sentada en la cocina una mujer
Extraño maniquí de una tienda del Metro
qué manera de comunicarte conmigo, soltero y violento
y presentirme más allá de todo
solamente me ofreces nalgas y senos
estrellas platinadas y sexos espumosos
No me hagas llorar en el tren naranja
ni en las escaleras eléctricas
ni saliendo repentinamente a marzo
ni cuando imagines, si imaginas, mis pasos de veterano absoluto
nuevamente bailando por los desfiladeros
Extraño maniquí de una tienda del Metro
así como se inclina el sol y las sombras de los rascacielos
irás inclinando tus manos
así como se apagan los colores y las luces de colores
se apagarán tus ojos
¿Quién te mudará de vestido entonces?
Yo sé quién te mudará de vestido entonces
(de Reinventar el amor)

Los perros románticos

En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.
(de Los perros románticos)

El burro

A veces sueño que Mario Santiago
viene a buscarme con su moto negra.
Y dejamos atrás la ciudad y a medida
que las luces van desapareciendo
Mario Santiago me dice que se trata
de una moto robada, la última moto
robada para viajar por las pobres tierras
del norte, en dirección a Texas,
persiguiendo un sueño innombrable,
inclasificable, el sueño de nuestra juventud,
es decir el sueño más valiente de todos
nuestros sueños. Y de tal manera
cómo negarme a montar la veloz moto negra
del norte y salir rajados por aquellos caminos
que antaño recorrieran los santos de México,
los poetas mendicantes de México,
las sanguijuelas taciturnas de Tepito
o la colonia Guerrero, todos en la misma senda,
donde se confunden y mezclan los tiempos:
verbales y físicos, el ayer y la afasia.
Y a veces sueño que Mario Santiago
viene a buscarme, o es un poeta sin rostro,
una cabeza sin ojos, ni boca, ni nariz,
sólo piel y voluntad, y yo sin preguntar nada
me subo a la moto y partimos
por los caminos del norte, la cabeza y yo,
extraños tripulantes embarcados en una ruta
miserable, caminos borrados por el polvo y la lluvia,
tierra de moscas y lagartijas, matorrales resecos
y ventiscas de arena, el único teatro concebible para nuestra poesía
Y a veces sueño que el camino
que nuestra moto o nuestro anhelo recorre
no empieza en mi sueño sino en el sueño
de otros: los inocentes, los bienaventurados,
los mansos, los que para nuestra desgracia
ya no están aquí. Y así Mario Santiago y yo
salimos de la ciudad de México que es la prolongación
de tantos sueños, la materialización de tantas
pesadillas, y remontamos los estados
siempre hacia el norte, siempre por el camino
de los coyotes, y nuestra moto entonces
es del color de la noche. Nuestra moto
es un burro negro que viaja sin prisa
por las tierras de la Curiosidad. Un burro negro
que se desplaza por la humanidad y la geometría
de estos pobres paisajes desolados.
Y la risa de Mario o de la cabeza
saluda a los fantasmas de nuestra juventud,
el sueño innombrable e inútil
de la valentía.
Y a veces creo ver una moto negra
como un burro alejándose por los caminos
de tierra de Zacatecas y Coahuila, en los límites
del sueño, y sin alcanzar a comprender
su sentido, su significado último,
comprendo no obstante su música:
una alegre canción de despedida.
Y acaso son los gestos de valor los que
nos dicen adiós, sin resentimiento ni amargura,
en paz con su gratuidad absoluta y con nosotros mismos.
Son los pequeños desafíos inútiles -o que
los años y la costumbre consintieron
que creyéramos inútiles-los que nos saludan,
los que nos hacen señales enigmáticas con las manos,
en medio de la noche, a un lado de la carretera,
como nuestros hijos queridos y abandonados,
criados solos en estos desiertos calcáreos,
como el resplandor que un día nos atravesó
y que habíamos olvidado.
Y a veces sueño que Mario llega
con su moto negra en medio de la pesadilla
y partimos rumbo al norte,
rumbo a los pueblos fantasmas donde moran
las lagartijas y las moscas.
y mientras el sueño me transporta
de un continente a otro
a través de una ducha de estrellas frías e indoloras,
veo la moto negra, como un burro de otro planeta,
partir en dos las tierras de Coahuila.
un burro de otro planeta
que es el anhelo desbocado de nuestra ignorancia,
pero que también es nuestra esperanza
y nuestro valor.
Un valor innombrable e inútil, bien cierto,
pero reencontrado en los márgenes
del sueño más remoto,
en las particiones del sueño final,
en la senda confusa y magnética
de los burros y de los poetas.
(de Los perros románticos)



sábado, 27 de enero de 2018

Una Mujer Me Grita Cuando...

Una mujer me grita con su indiferencia
Con su reproche
Cuando me muerde
Y a veces con una mirada
Me grita cuando no estoy
En un cuento iluso de poseerme
Mientras caminaba en la lluvia angelina... en Concepción, en Coronel y hace años en Santiago.
Me gritaron en la adolescencia con los temores en una mano...
Y en la otra mi nombre
Cuando suspiro, no por pasión... sino por el cigarro que pensando en ella me fumé.

Una mujer me grita cuando las saco de quicio mientras sigo camino.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

A Veces Los Espacios Cobran Memorias

Este local tiene cierto atractivo que me hace llegar cada vez que puedo darme un tiempo... un gustito. Atractivo que se hace patente en etapas de una vida, donde uno desearía estar lleno de recuerdos... llego casi como si fuera cliente habitual, aunque quien me atienda no me reconozca, o solo haya llegado no más de 10 veces.

Es algo muy similar a cuando me tocaba viajar de Los Ángeles a Concepción y me parapetaba en el Saladino las veces que tenía que presentar algún proyecto en Conce. O cuando ya asentado en Conce me hice adicto de esos completos del Marbella (y por supuesto la atención que ofrecían quienes trabajaban en ese local esquinero)... A la final son espacios donde dejar descansar el cuerpo y hacer trabajar la mente (incluso en esos ocios productivos tan usados como escusa)...

Así como ellos está el Blasco, tal vez no por su menú, pero si porque ha sido testigo de pequeños puntos de mi vida donde algo especial estaba ocurriendo. Lo cierto es que aquí conocí la mirada felina de una bella mujer, el atractivo y sensual movimiento de una joven venezolana, aquí descansamos con mis hijos luego de una marcha por la Alameda, escribí 3 poemas sobre sus servilletas o simplemente me pasé a tomar un shop... pero siempre en el 2do piso. Mañas que tiene uno.

Más allá de lo puntual, este y otros espacios los siento parte de mi historia, los recomiendo y los disfruto como si fuesen una parte de mi. Extraña concepción del sentido de propiedad cuando cuando más que valorar lo físico, se me da a veces que mis vinculaciones emocionales toman nombre y forma.

martes, 7 de noviembre de 2017

¿Quién Muere?

.¿Quién muere?

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días el mismo trayecto, quien no cambia de marca ni el color de vestir y no le habla a quien no conoce. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre las "ies" a un remolino de emociones.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño.

Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no se permite una vez en la vida huir de los consejos sensatos, quien abandona un proyecto antes de empezarlo.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

 Martha Medeiros